Translate

Camboya

Camboya

China

China

Filipinas

Filipinas

Indonesia

Indonesia

Laos

Laos

Malasia

Malasia

Singapore

Singapore

Tailandia

Tailandia

Vietnam

Vietnam
Se ha producido un error en este gadget.

16. Bukit Lawang : Búsqueda del Orangutan (Parque Nacional Gunung Leuser en Sumatra, Indonesia)


Pase la noche en el aeropuerto de Kuala Lumpur antes de coger el vuelo con destino Medan, la capital de Sumatra. Hay varios lugares en los que poder echarse tranquilamente una cabezadita, aunque algunos se empeñen en elegir los  sitios más incómodos para hacerlo.



Sumatra es la segunda isla de Indonesia y sexta del mundo en extensión. Posee un cadena de altas montañas que se extienden en dirección noroeste-sureste, alcanzando grandes alturas en Sumatra Central, mientras que en la parte este, desciende hasta vastas llanuras donde se hallan grandes bosques tropicales atravesados por caudalosos ríos. Posee asimismo un cordón de lagos de montaña, como Ranau, Kerinci, Singkarak y el famoso lago Toba con la isla de Samosir en el centro. La mayor riqueza se encuentra en el subsuelo del que se extrae petróleo, carbón, hierro, azufre y oro. La infraestructura es deficiente, debido a que la acción destructora de su clima tropical obliga a reconstruir constantemente las carreteras y vías férreas.



Sumatra es una de las zonas más castigadas por los Terremotos, inundciones y Tsunamis en Indonesia. Al fatídico tsunami de 2004 se debe añadir el terremoto de 2007 en las montañas de oeste, cerca de Bukittinggi y las inundaciones en Bukit Lawang, que arrasaron aldeas enteras acabando con la vida de un cerca de 300 personas.
Picos volcánicos, lagos en cráteres, orangutanes, espectaculares bosques fluviales y tropicales, buenísimas olas para el Surf en las islas Mentawai  y aguas cristalinas y llenas de vida ideales para submarinismtas, son alguno de los muchos atractivos que rodean a la isla de Sumatra.



Para mi era el primer contacto con esta espectacular y enorme isla, y aunque solo disponía de unos pocos días, creo que aproveche bastante mi breve incursión. Mi tiempo era limitado debido a que tenía la boda en Bali de Borja, por lo que debía regresar si o si a tiempo para tan importante acontecimiento. Con cuatro días por delante mi objetivo era la de visitar Bukit Lawang en Sumatra Norte, donde tendría contacto con los Orangutanes.
Nada mas llegar a Medan salí en busca de alguna manera rápida de llegar hasta Bukit Lawang. Se puede hacer en autobús, pero desde el aeropuerto uno debe primero ir hacia la estación de autobuses que está en el centro, y de allí coger el bus que te lleva. Otra manera es en taxi o furgo compartida, pero además de que no hay mucho turismo aquí si lo comparas con otros lugares del país, y es que intentan de todas maneras fomentarle, unido a que no era la temporada hizo que no pudiera juntarme con alguien para pillar una van y dirigirnos al parque de Bukit Lawang. Después de mucho negociar conseguí que un taxi privado me llevo hasta allí por un precio más que razonable. El conductor se llamaba  Bram y era bastante agradable y profesional, con ganas de conversar y agradar a los clientes. No tuve que negociar mucho con el para que accediera a llevarme, y creo que di con la persona más adecuada para el recorrido. Él, además de hacer de taxi, organiza viajes con el como guía y chofer. Desde luego lo recomiendo sin dudarlo una vez que probé yo mismo su profesionalidad.


El camino desde Medan a Bukit, que dura cerca de 3 horas es espectacular, en sintonía con esta bonita región del Norte de Sumatra. Ya solo en este cachito de isla, uno tiene un montón de lugares que visitar, pero con cuatro días por delante bastante era intentar ver a los orangutanes.
Hicimos un pequeña parada en un lugar espectacular lleno de palmeras y a orillas de un bonito río. Allí nos tomamos unas coca-colas antes de proseguir definitivamente nuestro camino a Lawang Bukit.



El área que rodea Bukit es una importante zona de cultivo de palmeras, por lo que es fácil ver miles y miles de estas durante el trayecto.



Llegamos  al cercano pueblo de Gotong Royong ,  punto de partido de las expediciones en Bukit Lawang. Gotong Royong a 2km al este de río, se ha convertido en el nuevo centro de la ciudad tras la horrible tragedia que  tuvo lugar en 2003, donde una poderosa ola de 10 m de altura como consecuencia de las lluvias, inundó y arraso el pueblo causando la muerte de 280 personas. Se dice que el detonante de esta tragedia fue la tala masiva de arboles en la selva. Esto origino que tras las fuertes y abundantes lluvias subiera el nivel del agua del río que se llevo los troncos talados. Estos se acumularon en un valle estrecho formando una presa natural que debido al peso del agua cedió creando la ola de agua y arboles que  arraso el pueblo. Hoy todo ha sido totalmente reconstruido y sus nativos se esfuerzan por hacer de Bukit Lawang un lugar acogedor que todo el mundo quiera visitar, y desde luego que se esfuerzan para ello.


Bukit Lawang es un pequeño pueblo en el norte de Sumatra situado a 90km de Medán y atravesado por el río Bohorok.


Bukit Lawang significa "puerta a las montañas" y efectivamente se encuentra rodeado de montañas cubiertas de selva del Parque Nacional Gunung Leuser. En esta densa selva viven los Orangutes, que conviven con los tigres y elefantes, además de otras especies más como los Gibon o el Thomas Leaf Monkey, una especie de monito Punky.


En los años 90 el turismo se desarrollo rápidamente, siendo visitado por miles y miles de turistas al año, pero la tragedia de 2003 mermo este turismo desplazándolo hacia otros lugares de Indonesia. Hoy luchan por remontar esta afluencia de turistas tan necesitado por los nativos de Bukit Lawang.


La atracción principal de Bukit Lawang es el orangután. Fue casi exterminado por culpa de la destrucción de su habitat y la caza furtiva. En 1973 dos mujeres suizas fundaron el Centro de rehabilitación de orangutanes de Sumatra. Un refugio situado a sólo un kilómetro del pueblo. El centro recoge orangutanes en cautividad y los alimenta regularmente enseñándoles a alimentarse por ellos mismos, trepar a los árboles y habituarse a su verdadero entorno. El proceso de rehabilitación es largo, si todo va bien de 8 meses y depende de cuanto tiempo paso el orangután en cautividad. Se puede visitar el centro de rehabilitación, habiendo dos horas clave, que es cuando se les alimenta. En la actualidad unos 4000 orangutanes viven en la selva del Parque Nacional de Gunung Leuser. 

 


Me alojé en un Hostel llamado Wisma Leuser Sibayak and restaurant, que me recomendó Bram, Y desde luego fue una buena recomendación, ya que a pesar de que las habitaciones no eran del otro mundo, si que estaba en una bonita zona, y sobre todo el staff era muy agradable, cantando y tocando la guitarra durante todo el día.
Aquí os dejo el contacto: Asni Nasution (Director) 0813 61010736. 




Desde el mismo Hostel ofertan todo tipo de actividades. Desde excursiones por la selva, búsqueda  del orangután, y hasta Tubing, que consiste en tirase por los rápidos con unos flotadores enormes.




 
Como el Hostel se encuentra pegado a la selva, era fácil encontrase con animales por allí, como los ruidosos y nerviosos macacos, que en numeroso grupo acuden todas las mañanas por los alrededores a ver si pueden robar algo que llevarse a la boca.




Pase mi primer día por Bukit Lawang bastante tranquilo, reposando de todo el tute que llevaba a mis espaldas, sobre todo desde mi viaje por Myanmar. Mi visita al pueblo de Bukit Lawang lo dejaría para el último día. Interaccione rápidamente con locales y tras comer en el restaurante mismo de mi Hostel, en el que por cierto se come increíble, en especial el Chicken Satay, me fui a pescar con algunos lugareños. Es un tipo de pesca tradicional de Bukit, que pescan unos peces de no mucho tamaño los cuales se esconden debajo de las rocas. Para cogerlos se sumergen con unas gafas de bucear,  y con unos pocos gusanos como cebo y una rustica y pequeña caña de pescar, se hacen con estos peces que por cierto una vez fritos no saben nada mal.



Contratamos en el mismo hostel la expedición por la selva  para ver los orangutanes. Se pueden hacer todo tipo de expediciones, desde un solo día, hasta 10 o incluso más días, siempre que se sean al menos 3 o 4 personas para la expedición. Si no se dispone de mucho tiempo, lo más recomendable es el recorrido de dos días, terminando el viaje con un emocionate descenso por el río. También uno puede irse 10 días de expedición para ver tigres y elefantes, ya que hay un lago en el que por lo visto es fácil poder verlos mientras beben agua. Otra opción interesante que ofrece esta selva es una expedición para ver serpientes, ya que sino se hace algo especifico con esto resulta muy complicado verlas.
Me decidí por la excursión de dos días , aunque no tenía mucha opción, ya que al no ser temporada alta, no había demasiada gente allí y era difícil conseguir un grupo con el que planear otras excursiones. Tuve suerte y pude juntarme con varios viajeros que ya se habían apuntado a esta aventura. Peter, las 3 chicas, un callado pero majete checo y yo, formábamos la expedición



Alek seria nuestro guía en esta travesía., recomendado por el hostel y por suerte un gran acierto. Alex posé una agencia oficial de viajes que realiza todas las expediciones por la selva que uno pueda imaginar. Además de saber bastante sobre el área, es un tío bastante agradable, por lo que no dudes en realizar tus recorridos en Bukit Lawang con él.
ALEK: teléfono 0813 9600 0590 o 0813 7577 9991   e-mail:  alek_alfanja@live.com


Mi primera noche en Bukit Lawang salí un rato con los simpáticos locales y especial la camarera del Hostel que era un encanto. Estuvimos tomándonos algo durante un rato, y si a la mañana siguiente no tuviera la excursión por la selva, hubiera acabado a altas horas de la noche. Pero sabiendo que me esperaban dos días de sufrido pateo, decidí regresar para dormir un poco.


Hay un garito bastante chulo situado dentro de una cueva, donde la música por cierto esta altísima. También hay algún que otro más garito por la zona, además de que suelen organizar fiestas cada semana. No es Ibiza, pero resulta muy divertido salir de marcha por aquí.



Por la noche los lugareños suelen hacer hogueras a orillas del rió. Se sientan sobre esta y empiezan a cantar canciones mientras tocan la guitarra y golpean tambores.


A la mañana siguiente me desperté muy temprano, para variar en este último mes, y tras un buen desayuno dimos el pistoletazo de salida a esta pequeña aventura de 2 días por la selva del Parque Nacional Gunung Leuser en donde tendríamos la oportunidad de ver a los orangutanes. 



La palabra orangután deriva del malayo Orang Hutan que significa hombre de la selva. Son nativos de Malasia e Indonesia y sólo pueden encontrarse en Borneo y Sumatra. Los orangutanes tienen un 97% de coincidencia genética con los humanos. Este homínido compartió un antepasado común hace más de 12 millones de años. En posición vertical pueden alcanzar los 2 metros (aunque rara vez superan los 1,75 m) con una apertura de brazos de 3 metros. Los ejemplares machos llegan a pesar más de 120 kilos. Son bastante fuertes y  a veces pueden llegar a ser agresivos


Los orangutanes son los mamíferos arborícolas más grandes del mundo, pasando casi todo el tiempo en los árboles. Pueden vivir hasta los 40 años de edad. Suelen tener como mucho 3 crías a lo largo de su vida, una cada 6 años.


Debido a la tala de árboles, la caza furtiva, y que un Orangutan puede llegar a valer 30.000€ en el mercado negro, la población a disminuido hasta rozar incluso la extinción. Centros de rehabilitación en Sumatra y Kalimantan luchan para que esto no suceda, y rehabilitan orangutanes a los que se han dejado huérfanos o  han sido heridos paras soltarnos más tarde  en la selva.



Pronto nos adentramos en plena selva y empecé a disfrutar de su exhuberante vegetación. Recorrer esta frondosa selva no es fácil y uno debe prepararse para las caídas, arrastrarse por el suelo y bajar de culo las empinadas y fangosas bajadas mientras te sujetas a raíces y lianas, pero es una experiencia inolvidable.Durante el camino nos cruzamos con otra expedición en la que su guía no se bien para que se subió a un enorme árbol como si de un mismo orangután se tratara. Quizás lo hizo para impresionar a su expedición, y desde luego lo hizo.

  
Pronto tuvimos nuestro primer contacto con un orangután. Era un macho adulto enorme y parecía bastante anciano. Mantuvimos las distancias con este ejemplar debido a que era salvaje y jamás había pasado por los refugios de rehabilitación, por lo que no había tenido contacto con los humanos y podía ser peligroso. Los guías suelen conocer a muchos de los ejemplares que merodean por la selva, ya que muchos si que han pasado por estos centros.


No tardamos mucho en cruzarnos con otro orangután, y es que de momento estábamos teniendo bastante suerte, y desde luego durante este recorrido estaría de nuestra parte.


Como no podía faltar, algunos macacos merodeaban la zona intentando robar comida de los mochilas de los forasteros.


Proseguimos nuestro camino y nuevamente divisamos un orangután entre la maleza. Era una pasada poder ver a estos animales en su hábitat.



Durante el camino no solo nos encontrábamos con orangutanes y macacos, también nos cruzamos con otro tipo de animales tales como grandes y bonitas mariposas, tortugas terrestres u  hormigas gigantes cuyo trasero, el de las hembras, tiene un buen sabor si se chupa, además de nutrientes,



Pudimos vernos con uno de los orangutanes mas majetes de toda la selva, Una simpática hembra llamada Jackie que estuvo varios meses viviendo en el centro de rehabilitación y ya conoce a los guías. Jackie era ahora mama, y mientras posaba con nosotros, su reboltosa cría no paraba de moverse de árbol en arbol jugando y llevándose a la boca todo lo que pudiese como si de un mismisimo bebe humano se tratase. Es espectacular mirar a los ojos a estos animales, con una mirada parecida a la de los humanos, teniendo muchisima expresividad. A veces intenta darte la mano como para saludarte, pero aunque a uno le de ganas de hacerlo, no puede tocar a estos animales, que siendo muy sensible a nuestras enfermedades podemos trasmitirle algún virus que pusiera en riesgo su vida. Esto ya sucedió con una cría en el pasado, y su madre merodea por la selva con ganas de jaleo culpando a los humanos de lo sucedido. Los orangutanes cuando por alguna razón mueren sus crías, están durante días o semanas cargando con sus cuerpos hasta que se caen a trozos. No es que no se den cuenta, pero les cuesta mucho separase de ellos. Algunos nativos dicen ver llorar a las mamas a las que tuvieron la desgracia de pasarles esto.




Después de estar un buen rato con Jackie y su cría continuamos el camino por la selva. Nos hicimos un pic nic en plena selva que Alek nos  preparo con el tradicional, simple y delicioso Nasi Goreng, y frutas tales como bananas y murucuyá. Fue un breve break de 30 minutos pero necesarios para continuar este  camino por la selva.




El guía sin nombre, el cual solo nos acompaño un día y después desapareció como si fuera un mono entre la maleza, se curro una artesanal corona de hojas muy típico de allí.


Atravesamos un bonito riachuelo en la que tuve contacto con una curiosa tortuga de agua dulce que se camuflaba increiblemente bien bajo el agua con las rocas.



Nos cruzamos con un árbol en el que claramente se podía distinguir como un rayo lo había cruzado de arriba a abajo.


De repente de entre la maleza vimos a unos revoltosos y grandes monos que se acercaban hacia nosotros. Eran los Gibon, nada fáciles de ver en la selva, pero como dije  la suerte estaba de nuestro lado.


El siamang (Symphalangus syndactylus) es una especie de primate hominoideo de la familia Hylobatidae. Es un gibón arbóreo, de pelaje negro nativo de los bosques de Malasia, Tailandia, y Sumatra. Es el más grande de los simios menores, tanto así que puede ser el doble de grande que otros gibones y casi alcanzar el tamaño de los chimpancés, con más de un metro de altura y cerca de 25 kg. El siamang es la única especie en el género Symphalangus. El siamang es único por dos razones. Primero, tiene dos dedos en cada pie que se han fusionado. La segunda, es el gran "saco gular" (el cual se encuentra en el macho de esta especie), el cual es pliegue o buche en la garganta que puede inflarse hasta alcanzar el tamaño de su cabeza. El saco gular le permite al siamang emitir unos llamados muy sonoros en su hábitat. El siamang puede vivir más de 30 años en cautiverio.
La supervivencia de la especie está amenazada por la destrucción de su hábitat, por la destrucción de la selva en Malasia y Sumatra para la producción de aceite de palma, mientras que también los afecta el tráfico ilegal de fauna, ya que muchas personas los compran y los venden como mascotas exóticas.



La frondosa vegetación no para de asombrarle a uno en esta selva, y las plantas mariposa, llamadas así porque sus hojas tiene forma de mariposa, fue una de las que mas me llamo la atención.


Tras un largo día caminando por la selva, contentos por el contacto con varios orangutanes y los dos gibon, llegamos al lugar en donde acamparíamos esa noche, no sin antes atravesar el río de un lado al otro. Estaba en un lugar precioso a orillas del río Bohorok y consistía en un pequeño campamento con unas casetas en las que refugiarse. Eso, un techo de maderas y una esterilla era todo lo que teníamos para dormir esa noche, por se duerme casi a la interperie, con un techo por si llovía.......



La cocina estaba en primera linea de río, con unas bonitas vistas. La comida es buena, como si uno está en cualquier restaurante del mismo pueblo.


Un montón de monos te reciben en el campamento, y creerme que deberéis estar atentos con ellos, ya que intentaran robar toda la comida que puedan aun si tienen que llevarse tu mochila de viaje.


En la selva también es fácil cruzarte con enormes insecto tales como este escarabajo gigante, mariposas espectaculares de todos los colores, o un enorme ciempiés.

  

 Nos dimos un buen chapuzón en el río antes de que oscureciera, pronto cairía la noche.


En la selva oscurece rápido, y rapidamente nos callo la noche mientras cenabamos. La cena estuvo bastante bien si teníamos en cuenta el lugar en el que nos encontrábamos. Después Alek nos planteo ciertos juegos que consistían en estrujarse un poco el coco, algo que a mi nunca se me dio bien.



 Improvisamos en la cabaña una zona de fumadores, ahora muy de moda, y por no ahumar a las chicas.Mientras cenábamos de repente apareció un miembro de la expedición con el que no contábamos, y es que venia desde Bukit Lawang por el río , trasportando nuestros senseres y esterillas, y lo hacia de noche.


  
La noche la pase bastante bien, un poco incomodo, ya que dormir en el suelo no es que me guste mucho.


Al día siguiente nos despertamos nuevamente rodeados de macacos en busca de algo que llevarse a la boca. Como siempre me pasa cuando tengo contacto con estos primates, sin razón alguna me rodearon y atacaron, aunque la cosa no paso a mayores y finalmente les eche de mi lado.




Mientras desayunabamos, divisamos a un par de orangutanes en lo alto de los arboles al otro lado del río. No era fácil verlos, ya que estaban sobre arboles de mas de 30 metros, aunque finalmente pudimos apreciarlos con claridad. 



   
Por el área de nuestros refugios eran frecuente cruzarse con varanos, y en cuestión de media hora me cruce con tres. Los varanos son reptiles bastante inteligentes y con mucha mala leche, así que aunque no te atacán por que si, no dudaran en darte con la cola un buen latigazo si te acercas. o incluso un mordisco. Los varanos pueden medir más de 3 metros de largo y su mordisco posee un elevado número de bacterias que pueden resultar muy peligrosas para el hombre y usan para acabar con sus presas, que unido a sus afiladas garras, les convierte en animal potencialmente letal.


Tras un buen desayuno a orillas del río, recogimos nuestras cosas y nos preparamos para la etapa final de esta aventura por la selva, que culminaba con un descenso por los rápidos del río.Nos dirigimos primero río arriba hacia una cascada cercana en la que poder refrescarnos antes de embarcarnos en una aventura de rafting descendiendo el río por sus rápidos.


Para atravesar algunas parte del río, Alek nos ayudaba con un palo mientras nosotros subidos a los flotadores gigantes nos movíamos de un lado al otro del río.


La cascada no es que fuera muy espectacular, pero es agradable darse un chapuzón en medio de la selva.



Nuevamente aparecieron los dichosos macacos en busca de comida y como ya estábamos fuera de los refugios, arrasaron con ellos.


Llego el momento de regresar definitivamente a Buki Lawang, así que me despedí de todos los lugareños que andaban por allí y proseguimos nuestro recorrido.



Cuando a punto estábamos de partir, apareció Sexy Men, un agradable lugareño que en calzoncillos llegaba en una larga travesía cargando hasta los dientes desde Bukit Lawang con todo el material necesario para la expedición de la que formaba parte, al igual que la pasada noche apareció otro con el nuestro.



Para realizar el descenso por los rápidos utilizaríamos unas barcas muy artesanas echas con flotadores y atadas con cuerdas. Suficiente para poder descender por los rápidos más o menos seguro.


los rápidos no es que sean demasiado peligrosos, suficientes para divertirse y suficientes para tan improvisada canoa.


Pasamos por las zonas de Bukit Lawang que mas se vieron afectadas por la ola de 2003, y aunque ya esta casi todo reconstruido nos hicimos a la idea de la catástrofe. También pudimos ver a un par de Thoma leaf Monkeys, aunque no los vimos demasiado bien, ya que íbamos algo rápido por el río.


El recorrido por los rápidos merece la pena y es una opción que uno no debe dejar pasar, ya que si se desea se puede volver a pie, lo que baja el precio de la excursión, pero no merece la pena regresar por el mismo camino por el que has venido.
El paseo por esta espectacular selva de Gunung Leuser National Park fue increíble, y pronto me embarcare en una aventura de dos semanas en busca del tigre de Sumatra y el elefante entre otros animales que pretendo ver en este lugar.
Me fui absolutamente derrotado a dormir, no sin antes lesionarme el pie jugando al pin pong, algo que jamas tuve que hacer, ya que a partir de ese momento, el dedo gordo del pie estuvo dandome problemas continuamente. La maldición por perder el palo que el monje birmano me regaló, comenzaba.

A la mañana siguiente y con unas pocas horas por delante antes de marcharme de Bukit a Medán, decidí darme un paseo por el pueblo de Bukit Lawang. El pueblo es precioso, con bonitas casas a ambos lados del río y un pequeño pero curioso centro.


 

Cuanto uno mas se mete hacia la selva siguiendo el río, mas lugares mágicos se encuentran. 


Hay bastante lugares preciosos en donde alojarse, aunque algo mas caro de el que estábamos.


Por los alrededores del pueblo, ya en la selva, hay varias cascadas que hacen si cabe mas bello este espectacular paisaje selvático.


Tras un buen pateo por el pueblo regresé al hotel, cogí mis cosas y marche hacia la estación de autobuses para pillar una furgo que me dejara en la capital. Mis amiguetes del Hostel me llevaron en moto a la estación, y es que eran unos enrollados la verdad. Pille una furgo, que suelen ir mas rápido que el bus, a pesar de que para continuamente para recoger a otros pasajeros y llevarlos a diferentes destinos de la región, pero era la mejor manera de ir. Así que sin más dilación me fui a Medán...


A continuación os dejo el vídeo del viaje por la selva en busca del orangután, espero os guste: