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3. Hangover en Bangkok: La despedida de soltero


Tras la visita relámpago a Singapore, volvía a Tailandia 3 años después. Esta vez solo estaría por la frenética ciudad de Bangkok, una de mis favoritas en el Sudeste y por que no decir del mundo. Bangkok es una frenética ciudad que no para quieta durante las 24 horas del día.
Mi vista a Bangkok se dio fundamentalmente por dos motivos: el primero y fundamental era la despedida de soltero de Borja; por el otro el reencuentro con mi exnovia Thai, Tangmo.



Llegue ya entrada la noche al Aeropuerto Internacional de Bangkok. Rápidamente salí hacia la ciudad, ya que a media noche el tren que te lleva a la ciudad deja de funcionar.



Hay dos tipos de trenes que te llevan a la ciudad, siendo esta la manera más rápida y barata de ir la centro;  Por un lado esta el tren rápido, que por 90 bats y en solo 20 minutos te deja en pleno centro de Bangkok. Hay otro más lento que solo tarda 12 minutos mas y cuesta 45 bats. Este último fue el que tome yo para dirigirme al centro. La última parada del tren, Makkasan, te deja en medio de la  mayoría de los típicos barrios de la Ciudad. Una vez allí, con tomar un taxi o un moto-taxi por unos pocos bats mas, te llevan a tu destino final.
Fuera del aeropuerto hay una parada grande de autobús en la que uno puede tomar varios de ellos para dirigirse a distintos puntos de la ciudad, una buena manera de moverse por la ciudad, si uno llega pasada la medianoche a Bangkok.







Tras dejarme el tren en la estación de Makkasan, tome un moto-taxi para dirigirme a Khao Shan Road, el lugar mas frecuentado y popular de mochileros. Al final por algo menos de 100 Bats conseguí llegar a mi destino final. A mi no es que me haga mucha gracia este lugar, pero desde allí por la mañana temprano debía comprar las camisetas para la despedida y hacerme el visado para Myanmar, el siguiente país que visitaba. Por lo general  en el área de Khao Shan, en especial en la agencia de viajes del hostel Lamphu House, el más fiable, suelen hacer los visados para casi cualquier destino del Sudeste, aunque por lo visto ahora para el de Myanmar uno debe de personarse en la embajada de Myanmar de Bangkok.





No me fue nada fácil el conseguir un Hostel en el que pasar la noche, y es que en febrero, plena temporada alta, esta zona esta petada. Al final y tras recorrerme toda Rambutri, cercana a Khao Shan, mucho más tranquila y donde por cierto esta el mejor Hotel de la zona: El Lamphu House, conseguí una habitación por 250 bats. Me di un breve paseo por Khao Shan, para así comprar las camisetas de Game Over que usaríamos en la Despedida y cenar algo tras el cansado y largo día.. En cuestión de solo 24 horas, había estado en 3 países distintos: Indonesia, Singapore y Tailandia.



Por la mañana me levante temprano, ya que debía pasarme por la embajada de Myanmar para hacerme el visado. La embajada cierra a las 12, por lo que uno debe levantarse temprano para realizar los tramites. Desde Khao Shan, muy cerca, uno puede coger un bote rápido que cruza un de los canales de la ciudad, y es sin duda la mejor manera de moverse por la ciudad siempre y cuando te lleve cerca de tu destino. Creo que cuesta uno o dos bats y el recorrido  por el canal es bastante bonito e interesante, además de rápido.





Las imagenes del Rey se suceden por toda la ciudad, incluido en los recorridos por los canales. Decir que es el rey más antiguo de los que hay hoy por el mundo, es decir, el que más años lleva como rey, unos 60 años, y en Tailandia es muy querido. Se le debe tener respeto al Rey en nuestras visitas, ya que cualquier ofensa es algo muy grave en Tailandia.






El bote rápido te deja en la zona de las embajadas, casi todas por el distrito de Bang Rak. Desde la estación del barco, uno puede coger el BTM, un tren que circula por  por encima de la ciudad  y es otro de las mejores maneras de moverse por esta ciudad petada de todo tipo de vehículos a motor. Moverse en coche en Bangkok es una locura, especialmente en horas puntas, ya que  uno puede tardar horas para desplazarse solo unos poco kilómetros.



En la embajada de Myanmar coincidí con dos españoles, Hector y Alvaro, que desde hace algunos meses residían por Bangkok. Habían decidido buscarse la vida por aquí y de momento no se les estaba dando nada mal. Nos fuimos juntos a comer unas fantásticas pizzas en un buen restaurante que ellos conocían, y donde probablemente haya probado las mejores pizzas de Bangkok.


Luego me fui a su casa. Ellos vivían en el centro de la ciudad, en el distrito de Pratunam, justo en frente de el Baiyoke Sky Hotel (el edificio más alto de Bangkok), y para mi la mejor zona en donde hospedarse, ya que desde allí uno puede moverse facilmente a cualquier lugar de la ciudad, ya sea en Barco rápido, BTM, Bús o taxi.
Desde el ático en el que residían las vistas eran extraordinarias, incluido en el baño, pudiendo hacer tus necesidades disfrutando de maravillosas instantáneas de la ciudad.







Practicamente echaríamos toda la tarde en casa de Hector y Alvaro, hasta que me tuve que desplazar hacia el nuevo hotel en el que me iba a alojar. Esta vez me alojaba muy cerca del Banyan Tree Hotel, en el distrito de Sathom, donde el protagonista de la despedida y Juanjete se hospedaban, y donde tendría comienzo este Hangover en Bangkok. El Bayan Tree es uno de los mejores hoteles de todo Bangkok, y como en todo el país la relación calidad-precio respecto otros países es espectacular. Por menos de 200€ uno puede hacerse con una de las habitaciones de este hotel de Lujo.


Las vistas desde la habitación de el Bayan Tree Hotel son espectaculares, pudiendo ver la imponente ciudad, presidido por su bonito parque Lumphini Park, el Central Park o Retiro de Bangkok







En cuanto a mi habitación no estaba nada mal, con nevera, tele, wifi y baño propio,  y por solo 16 € al cambio. En Agoda, pueden conseguirse mejores precios que si uno va por su cuenta, así que es una buena manera de reservar un hotel. Este no seria el ultimo hotel en el que me hospedaría, ya que iría a varios durante toda mi estancia en Bangkok, hasta dar con el que a partir de ahora sera mi lugar departida en esta ciudad, el área de Pratunam. Aunque fue una buena manera de conocer distintos barrios de la ciudad.


Tras acicalarme, agarre un moto-taxi y me dirigí hasta el Banyan Tree Hotel. Allí estaban esperándome Borja, Juanjete y Jason, un amigo Norteamericano de Bali. Junto conmigo, seríamos los participantes de esta despedida, aunque por el camino se uniría alguno más.
Comenzamos esta celebración el ático del Hotel, donde hay un magnifico restaurante con visitas panorámicas de toda la ciudad. No es que sea muy barato cenar allí, pero una ocasión así lo merecía, además Juanjete se invito a la cena, algo que agradecieron nuestros bolsillos, aunque no el suyo..








Tras la maravillosa cena en Bayan Tree hotel, empezamos nuestro Hangover en Bangkok. Aquí se nos unirían Hector y Alvaro, los españoles con los que me cruce en la embajada de Myanmar,
Primeros nos dirigimos al Route 66, situado en una conocida zona de dicotecas cool. Hay varios garitos allí, tales como Flix/Slim, aunque quizás el mejor es el Route 66. Para empezar la noche de Bangkok esta bastante bien, y es un buen lugar donde codearse con jóvenes Thais  que disfrutan del fin de semana.






Route 66 tiene varias salas con distintos ambientes y música, aunque la mayoría de la gente se concentra en su sala principal.

Tras el Route 66 nos fuimos otro garito más, situado en una de las plantas de un hotel, para asi continuar este Hangover en Bangkok, donde Borjita  nos proporciono barra libre durante toda la noche.



Tras cerrar el último de los garitos, fuimos a casa de Hector y Alvaro para así relajarnos durante un rato, ya que aunque parecía que la noche llegaba a su fin, ni mucho menos. La noche dio paso al día, y desde la casa de Hector y Alvaro es un buen sitio donde apreciar estos contrastes de la ciudad.






Después de pasar un par de horas relajando nuestros cuerpos, decidimos pasarnos por un último garito antes de irnos a la cama para un merecido descanso, aunque no duramos demasiado allí, ya que además de estar petado, era un antro y ya estábamos reventados. Así que sin mas dilación regresamos todos a nuestros respectivos hoteles para descansar y coger fuerzas para el día que se nos echaba encima.


Cuando nos despertamos, nos fuimos a dar una vuelta por el distrito de Sukhumvit, un buen lugar para realizar compras y comer. Cogimos uno de los míticos Tuk Tuk para dar una vuelta por la ciudad y dirigirnos hasta allí.



Aunque no es el medio de transporte mas barato y seguro de la ciudad, si es el más clásico, y darse un paseo en uno de estos corriendo a mil por las ajetreadas calles de Bangkok, no tiene desperdicio. A pesar de que siempre te da la sensación de que vas a chocar con el Tuk Tuk, es raro ver un accidente de estos vehículos.




Como decía, en Sukhumvit es un buen lugar donde irse de compras, con mercadillos por todas partes donde poder comprar casi de todo.


Bangkok no se caracteriza por su limpieza e higiene, y en los mercadillos o lugares de comida callejera es frecuente cruzarse con los otros habitantes de la ciudad: las ratas. A veces tan grandes como un gato, uno aprende a convivir con estos bichos.


La noche rápidamente se nos echo encima y regresamos al Banyan Tree Hotel para descansar un rato antes de volver a salir un rato por la noche. Borja se quedo totalmente derrotado, y cuando pensábamos que el protagonista de la despedida se quedaría toda la noche durmiendo la mona, en un alarde de energía,se despertó y salimos nuevamente a darlo todo por la ciudad de  Bangkok. Un grande...


Primero nos pasamos por Khao Shan Road, que por la noche esta muy animado, con algunos buenos garitos donde empezar la noche. Cenamos en una de sus mucha terrazas restaurantes antes de darnos una vuelta por la zona.

Mientras cenábamos coincidimos con unas jóvenes españolas que se iniciaban como viajeras. Siempre da gusto ver a los mas jóvenes aventurandose por el mundo, donde el viaje probablemente cambie sus vidas.


Tras pasarnos por algún garito de la zona de Khao Shan, agarramos nuevamente un Tuk-Tuk y salimos nuevamente de fiesta.
En Bangkok hay un montón de garitos a los que uno puede ir, aunque los mas típicos son el Boss, Spicy, Bed Superclub, el Shock o el Route 66.
Hay un truco por si uno quiere ir a garitos como el Spicy o el Shock, que consiste en saber lo primero, que los taxis te llevan gratis, ya que reciben una comisión por cada persona que entre, siempre y cuando uno  pague una entrada mas consumición que sale entre 250 y 300 bats. Si le dices al taxista que además de llevarte gratis te de algo de su comisión, la mayoría de las veces le puedes sacar unos cuantos bats que te harán reducir un poco el precio de la entrada.


Tras una nueva jornada nocturna de fiesta, regresamos nuevamente ya de día al Hotel para afrontar el último día de la despedida de Borja, y es que a la mañana siguiente Borja y Juanjete regresaban a Bali.




Al despertarnos, fuimos de nuevo a la zona de Khao Shan, exactamente al Lamphu House, para mi el mejor Hostel y el único que merece la pena de toda la zona. Allí saboreamos en su restaurante que abre hasta las 8 de la tarde, sus excelentes zumos naturales y  deliciosos spagettis seafoods, los mejores que he probado en toda la ciudad y el país. Por unos pocos euros uno come muy bien en el Lamphu House.


Por la tarde noche nos fuimos a visitar el área de Patpong, famoso por su mercado nocturno y porque se celebran los curiosos shows de mujeres Thais haciendo todo tipo de estravaganzas con sus vaginas, tales como sacarse cuchillas, abrir botellas de cerveza o lanzar dardos con una cervatana mientras te explotan un globo que el turista sujeta con sus manos.  Si uno decide entrar a ver uno de estos Shows, debe ser consciente de que van a intentar timarlo, ya que cuando llegue la cuenta, sumaran al precio, la entrada mas las copas que las chicas que actúan en el garito irán dejando en tu mesa, mas no se que otras cosas mas que harán que se eleve tu cuenta exageradamente. Se debe ser totalmente firme y en un caso malo darles las tres opciones que suelo darles yo: o te pago esto, o llamo a la policía, o no te pago nado y acabamos a ostias. Al final accederán a lo que realmente debes pagar y te dejaran en paz mientras te gritan que no vuelvas. Para evitar estas y otras situaciones decidimos no entra a ver este lamentable pero curioso Show.



De Patong fuimos a otros de los lugares mas populares de Bangkok: el Cowboys Street. En esta calle es donde se encuentran esos famosos garitos llenos de Thais buenisimas semidesnudas. Aunque es un sitio no muy refinado, es bastante limpio y cuidado, a diferencia de otros muchos lugares del mismo estilo que hay por a ciudad. El Baccara es para mi uno de los garitos mas curiosos de la zona, donde cerca de 60 Thais se exhiben en minifaldas, sin su ropa interior, mientras los guiris se emborrachan mirándolas. Lo curiosos es que las que estan en la tarima de arriba se las ve todo, ya que el suelo es de cristal. Las chicas llevan números, pudiendo llevárnoslas a la mesa en las que estas, e imagino que a tu casa también.



Tras el Cowboys Street, decidimos regresar al Hotel de Borja y Juanjete, ya que en solo unas pocas horas debían coger un vuelo a Bali. En la entrada nos reencontramos con Jason y su guapa y encantadora novia Leti, al que habíamos perdido de vista durante casi 2 días. Jason se quedaba con Leti en Bangkok, ya que era el cumpleaños de ella.

Finalmente Borja y Juanjete se marcharon de Bangkok no sin antes algún que otro percance, y es que de poco no pierden el vuelo, algo que a mi no me hubiere importado.


Fue una despedida inolvidable, algo que perdurara en nuestras memorias toda la vida, y sobre todo espero que en la de Borja. Ahora me quedaban en Bangkok unos cuantos días mas antes de marcharme a Myanmar, en donde me reencontraria con mi ex Tangmo, a la que hacia ya 3 años que no veía....


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